Las atmósferas

 Los encuentros

Las actividades sociales dependen de la presencia de más de una persona: necesitan de un encuentro para que sucedan. Y la ciudad es el lugar de encuentro por excelencia. En la ciudad filmada, los lugares adquieren diversos significados a través de, justamente, esos encuentros. 

 

“El espacio vivido no es un espacio uniforme, sin valor. Un mismo evento -un beso o un asesinato- es una historia totalmente diferente dependiendo de si se lleva a cabo en un dormitorio, un baño, una biblioteca, un ascensor o una glorieta. Un evento obtiene su significado particular a través de la hora del día, la iluminación, el estado del tiempo y el paisaje sonoro. Además, cada lugar tiene su historia y sus connotaciones simbólicas que se funden en el incidente. La presentación de un evento cinematográfico es, por lo tanto, absolutamente inseparable del espacio de la arquitectura, el lugar y el tiempo, y un director de cine está obligado a crear arquitectura, aunque a menudo sin saberlo. Es exactamente esta inocencia y la independencia de la disciplina profesional de la arquitectura que hace que la arquitectura de cine sea tan sutil y reveladora”.

Juhani Pallasmaa

 

Es posible identificar, dentro del lenguaje cinematográfico, elementos del imaginario urbano que construyen o favorecen determinadas situaciones a su alrededor. Las películas repiten estos elementos, transformándose en patrones de uso.

 

"Cada patrón describe un problema que se plantea una y otra vez en nuestro entorno, y luego explica el núcleo de la solución a ese problema de tal manera que usted pueda utilizar esa solución más de un millón de veces sin necesidad de repetirla nunca exactamente (…) En arquitectura, patrón se refiere al concepto de captar ideas de diseño arquitectónico como descripciones arquetípicas y reutilizables".

Christopher Alexander

 

Los patrones conforman catálogos de elementos que pueden ser utilizados en más de una ocasión. Son herramientas útiles a la hora de estructurar el conocimiento y comprender el funcionamiento de ciertos sistemas. Y para que una solución se convierta en un patrón debe comprobar su efectividad resolviendo varias situaciones de similar índole.

EL ROMANCE

 

Respecto a los encuentros aquí catalogados bajo el título “romance”, se reconocen dos elementos del paisaje y del equipamiento urbano que funcionan como patrones: la presencia del agua (el Río de la Plata, el arroyo Miguelete), y el banco de plaza, como soporte del imaginario de este tipo de encuentros.

LA VECINDAD

 

Para el imaginario del proyecto cinematográfico, las actividades sociales del barrio, entre vecinos, suceden en la calle, la vereda. Ese espacio anónimo de la ciudad, que no pertenece a nadie, se convierte en este caso, en lugar en si mísmo: un espacio intermedio, entre público y privado, que lleva aspectos propios de la domesticidad a un espacio colectivo. La vereda, el umbral de la puerta, el muro bajo, el retiro e incluso la fachada, construyen el patrón de relación de vecindad.